La pobreza monetaria y la pobreza extrema continúan disminuyendo en Bogotá. Así lo revelaron las más recientes cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que muestran que más de 477 mil personas superaron la pobreza monetaria y cerca de 176 mil dejaron atrás la pobreza extrema entre 2023 y 2025.
Según el informe, durante los dos primeros años de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, una de cada cuatro personas que se encontraba en condición de pobreza monetaria logró salir de esa situación. En el caso de la pobreza extrema, el avance fue aún mayor, ya que cuatro de cada diez personas dejaron de estar en esa condición.
Los datos indican que la pobreza monetaria en Bogotá se redujo 6,3 puntos porcentuales entre 2023 y 2025, mientras que la pobreza extrema cayó 2,3 puntos porcentuales en el mismo periodo.
Una tendencia que se mantuvo
La tendencia positiva también se mantuvo durante el último año. Entre 2024 y 2025, la pobreza monetaria pasó de 19,6 % a 17,8 %, mientras que la pobreza extrema disminuyó de 4,2 % a 3,6 %.
Con estos resultados, Bogotá se consolida como una de las tres principales ciudades del país con los menores niveles de pobreza monetaria y pobreza extrema, manteniendo una reducción sostenida tras los efectos económicos de la pandemia.
El informe también destaca una mejora en la distribución del ingreso. El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, pasó de 0,53 a 0,50 en la capital durante los últimos dos años, ubicándose por debajo del promedio nacional y evidenciando una reducción más acelerada de las brechas económicas.
De acuerdo con la Administración Distrital, las transferencias monetarias han jugado un papel clave en estos resultados. Solo en 2025, los programas de apoyo económico evitaron que cerca de 67 mil personas permanecieran en pobreza monetaria y que otras 53 mil continuaran en pobreza extrema.
La Alcaldía resaltó que el programa Ingreso Mínimo Garantizado destinó más de 657 mil millones de pesos para beneficiar a 1,7 millones de personas en condición de vulnerabilidad, mientras que las estrategias de empleo, emprendimiento y educación también contribuyeron a mejorar los ingresos de miles de hogares bogotanos.
Las autoridades atribuyen la reducción de la pobreza al crecimiento económico de la ciudad, la generación de empleo, la disminución de la desigualdad y el fortalecimiento de los programas sociales dirigidos a las poblaciones más vulnerables.









