En una entrevista virtual concedida a la cadena árabe Al Jazeera Mubasher, el presidente Gustavo Petro sorprendió al anunciar que otorgará la medalla Cruz de Boyacá —máximo reconocimiento que concede el Estado colombiano— a cuatro ciudadanos palestinos que participaron en la conversación. Los homenajeados son Mohamed Abu Salmiya, director del Hospital Al-Shifa; la periodista Aya Abutaqiya, quien perdió a su esposo y a uno de sus hijos bajo los bombardeos; Mahmoud Zaiter, conocido como el “Ministro de la Felicidad” en Gaza; y Mohamed Al-Daalasa, un voluntario que cuida huérfanos tras perder a treinta miembros de su familia. La decisión, dijo el mandatario, busca “honrar el coraje frente a la barbarie y la dignidad ante el horror”
Con un tono sereno pero firme, el presidente colombiano se dirigió directamente a cada uno de los participantes, a quienes calificó como “héroes de la humanidad”. En sus palabras, “he seguido sus historias, supe de su terror, pero también de la enorme valentía que no deja que el miedo los paralice, que es lo que intenta el poder genocida”. Petro evocó a Simón Bolívar al recordar que la Cruz de Boyacá fue creada por el Libertador para exaltar el valor y la libertad de los pueblos, e insistió en que este homenaje simboliza el respaldo de “la mayoría inmensa del pueblo latinoamericano que se expresa solidario por la justicia de su lucha”.
Petro: “Son héroes de la humanidad”
El jefe de Estado aprovechó el momento para enviar un mensaje a los jóvenes colombianos, afirmando que las historias de resistencia de los galardonados deben inspirar a quienes estudian medicina, periodismo o arte. “El objetivo de todo ser humano —dijo— es vivir libre y construir felicidad, incluso en medio del dolor”, subrayó, vinculando la lucha palestina con los ideales de justicia social y libertad que históricamente ha defendido en su discurso político.
Al cierre de la entrevista, un niño palestino desde Doha, Mahmoud Abu Ajour —quien perdió ambos brazos en un bombardeo— le preguntó al presidente cómo enfrenta las presiones estadounidenses al defender la causa de Gaza. Petro, sin titubeos, respondió que “mañana estaré en Doha, de pronto nos vemos”, evocando un encuentro anterior con niños palestinos en Qatar. “Estoy acostumbrado a la persecución, eso me permite resistir con tranquilidad”, agregó, afirmando que su voz “se escucha en el mundo” pese a los intentos de silenciarla.
El entrevistador de Al Jazeera le comentó al mandatario que el rostro de Mahmoud se iluminó al oír su respuesta. Petro, visiblemente conmovido, concluyó la conversación con un mensaje cargado de humanidad: “Muchísimas gracias. Mahmoud, ojalá pueda verte mañana, para abrazarte con la fuerza de mi corazón”. Con ese gesto, el presidente cerró una entrevista que trascendió lo diplomático y se convirtió en un acto político y simbólico de solidaridad internacional.














