La paciencia de los productores de arroz en los departamentos de Tolima y Huila ha llegado a su límite. Tras el levantamiento de los bloqueos que paralizaron la región, los agricultores agrupados en Dignidad Arrocera denuncian que el Gobierno Nacional ha incumplido los acuerdos alcanzados en las mesas de diálogo, lo que amenaza con desencadenar una nueva ola de protestas.

A través de un comunicado de prensa, la Junta Directiva Nacional Ampliada de Dignidad Arrocera expresó su profunda preocupación por la falta de avances en la implementación de las estrategias pactadas con el Ministerio de Agricultura. «Nos sentimos engañados y abandonados. El Gobierno se desentendió de los compromisos adquiridos, dejando a miles de familias campesinas en una situación de incertidumbre y vulnerabilidad», afirmó un vocero de la organización.
Incumplimiento de acuerdos clave
Según el comunicado, hasta la fecha no se han gestionado los recursos del Fondo de Apoyo a la Comercialización de Arroz Paddy Verde, una herramienta crucial para mitigar las dificultades económicas que enfrenta el sector. De igual manera, persiste la ausencia de reglamentación del Fondo de Solidaridad Agropecuaria (FONSA), un mecanismo diseñado para aliviar las deudas de los agricultores.
Además, los arroceros denuncian que el Gobierno no ha implementado las Líneas Especiales de Crédito (LEC), los Incentivos a la Capitalización Rural (ICR) ni el Incentivo Integral a la Gestión de Riesgos Agropecuarios (IIGR), medidas que buscan fortalecer la estabilidad financiera de los productores. «Estos mecanismos son fundamentales para garantizar la sostenibilidad de nuestra actividad y la seguridad alimentaria del país», señaló el vocero de Dignidad Arrocera.
Plan de acción y advertencia de movilizaciones
Ante este panorama, los productores de arroz han anunciado el inicio de un plan de acción que contempla rondas de medios para visibilizar su problemática, la conformación de un comité de vigilancia para supervisar el cumplimiento de los acuerdos y reuniones en las principales zonas productoras. Sin embargo, la organización advierte que, de no obtener respuestas concretas por parte del Gobierno, no descartan la posibilidad de retomar las movilizaciones en los próximos días.
«No queremos llegar a ese extremo, pero estamos dispuestos a defender nuestros derechos y el futuro de nuestras familias. El Gobierno debe entender que la paciencia de los arroceros se está agotando», enfatizó el vocero.
Impacto en la economía y la seguridad alimentaria
La crisis en el sector arrocero no solo pone en jaque la estabilidad económica de miles de familias campesinas, sino que también amenaza la seguridad alimentaria del país. Tolima y Huila son regiones estratégicas en la producción de arroz, y la falta de apoyo gubernamental podría generar una escasez de este producto básico en la canasta familiar.
El gremio Dignidad Arrocera hace un llamado urgente al Gobierno Nacional para que atienda sus demandas y cumpla con los acuerdos pactados. «Necesitamos soluciones concretas y efectivas. No podemos seguir esperando mientras nuestra situación se agrava. El Gobierno debe actuar con responsabilidad y evitar el recrudecimiento del conflicto social en el sector rural», concluyó el vocero.