El deporte nacional se encuentra de luto tras conocerse el fallecimiento de Rafael Antonio Niño, legendario escalador boyacense que marcó una era dorada en la disciplina. A los 76 años, el reconocido pedalista partió este jueves 9 de julio en la ciudad de Tunja, mientras el equipo médico del Hospital San Rafael le realizaba una intervención quirúrgica. Su partida deja un vacío profundo en la historia del ciclismo, un deporte que lo recuerda con reverencia como uno de los máximos exponentes y pioneros que elevaron el nombre de Colombia a nivel internacional.
La huella de ‘El Niño de Cucaita’ en las rutas es inigualable, destacándose principalmente por su dominio absoluto en la Vuelta a Colombia. Entre las décadas de 1970 y 1980, conquistó el título de esta competencia en seis oportunidades, un récord vigente que lo mantiene como el máximo ganador de la historia. Además de su éxito en la ronda nacional, sumó cinco títulos en el Clásico RCN y una corona en la Vuelta de la Juventud, consolidándose como el referente indiscutible de las pruebas más exigentes de la época.
Un legado imborrable en la historia del deporte nacional
Más allá de sus gestas locales, Rafael Antonio Niño fue un embajador crucial que abrió las puertas de Europa para las futuras generaciones de «escarabajos». En 1974, integrando las filas del equipo italiano Jolly Ceramica, participó en el Giro de Italia, siendo uno de los primeros ciclistas colombianos en desafiar las carreteras del Viejo Continente. Esta incursión marcó un hito fundamental para el ciclismo del país, estableciendo las bases sobre las cuales se construiría el prestigio de los escaladores colombianos en las grandes vueltas mundiales.
Las voces del deporte, encabezadas por el presidente de la Federación Colombiana de Ciclismo, Rubén Darío Galeano, han rendido un sentido homenaje a su memoria. La comunidad deportiva recuerda su irrupción extraordinaria en las rutas y su capacidad para emocionar a todo un país con sus ascensos legendarios. Rafael Antonio Niño deja un legado eterno que servirá de inspiración para cada joven pedalista que hoy recorre las montañas de Colombia, honrando la historia y la pasión que el inolvidable campeón sembró a lo largo de su carrera.










