Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado 15 de agosto el este de Indonesia y dejó, según el más reciente reporte de los equipos de emergencia, al menos 40 personas fallecidas y otras 50 heridas.
El movimiento telúrico se registró a las 5:58 de la mañana, hora local, a poca profundidad y con epicentro ubicado aproximadamente a 68 kilómetros de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, de acuerdo con información del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La intensidad del sismo provocó momentos de pánico entre los habitantes de la isla de Flores. En localidades como Maumere, cientos de personas abandonaron sectores cercanos al litoral y se desplazaron hacia zonas más elevadas luego de que las autoridades activaran temporalmente una alerta por tsunami.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) advirtió inicialmente sobre la posibilidad de olas de entre 0,5 y 3 metros en al menos tres provincias. Sin embargo, la alerta fue retirada poco después al disminuir el riesgo de tsunami.
El terremoto estuvo acompañado por varias réplicas, entre ellas una de magnitud 6,1, que mantuvieron en alerta a las comunidades afectadas.
Equipos de emergencia y organismos de socorro comenzaron las labores de evaluación de daños y búsqueda de posibles sobrevivientes entre los escombros. Testigos reportaron viviendas afectadas y escenas de desesperación mientras los habitantes intentaban ponerse a salvo.
Fathur Rahman, responsable de los servicios de emergencia, confirmó el balance preliminar de 40 fallecidos y 50 heridos. Las autoridades señalaron además que cerca de 2.000 personas evacuaron por sus propios medios, mientras continúan las labores para establecer si hay más personas atrapadas o desaparecidas.
Las autoridades indonesias mantienen desplegados equipos de rescate y continúan evaluando la magnitud de los daños ocasionados por el fuerte movimiento telúrico.









