La Secretaría Distrital de la Mujer fortalece su presencia en territorio con la Unidad Móvil Casa de Todas, una estrategia que acerca servicios psicológicos, jurídicos y sociales a mujeres que ejercen actividades sexuales pagadas (ASP) en la capital. Así lo explicó Lina Tatiana Lozano Ruiz, directora de Enfoque Diferencial de la Secretaría Distrital de la Mujer, durante una entrevista con Suba Alternativa.
“Trabajamos todos los días por los derechos de las mujeres”, afirmó Lozano, quien destacó que la entidad entendió la necesidad de salir de la sede física y llegar directamente a los lugares donde esta población desarrolla su actividad económica.
Por eso, luego de realizar pilotos el año pasado, la Secretaría consolidó en 2026 un despliegue permanente en diferentes zonas de la ciudad, con recorridos, jornadas itinerantes y espacios seguros de atención.
Atención en territorio y sin estigmas
La funcionaria explicó que la estrategia no solo ofrece un punto fijo de atención, sino que ahora llega a establecimientos y sectores priorizados. “No basta con esperar a que las mujeres vengan; tenemos que ir donde ellas están”, señaló.
Actualmente, el equipo visita sectores como Santa Isabel de Hungría, en el 7 de Agosto, todos los viernes, y el barrio Santa Fe, en el sector conocido como El Castillo, cada miércoles. Allí instalan espacios confidenciales donde brindan orientación y acompañamiento.
Además, la Secretaría realiza ferias de servicios en articulación con otras entidades distritales para facilitar acceso a salud, educación y programas sociales. En 2024, la estrategia alcanzó cerca de 10.000 atenciones, lo que demuestra la confianza que han construido con esta población.
Servicios integrales y garantía de derechos
La Unidad Móvil ofrece atención psicológica para mujeres que enfrentan situaciones de violencia o requieren apoyo emocional. También cuenta con abogadas que orientan en trámites jurídicos como tutelas, derechos de petición u otros procesos legales.
El equipo de trabajo social cumple un papel clave, ya que muchas mujeres buscan ayuda para afiliarse al sistema de salud o matricular a sus hijos en el colegio. “Muchas veces empiezan por trabajo social y luego identifican que también necesitan apoyo psicológico o jurídico”, explicó Lozano.
La directora enfatizó que la estrategia solo atiende a mujeres mayores de 18 años que ejercen la actividad de manera voluntaria. Si el equipo detecta posibles casos de explotación o trata de personas, activa de inmediato las rutas institucionales correspondientes.
Cobertura en 18 localidades y trabajo articulado
Según la Secretaría, en 18 de las 20 localidades de Bogotá se registran actividades sexuales pagadas. Por ello, los equipos recorren semanalmente distintos puntos de la ciudad con sus distintivas chaquetas moradas para informar y agendar citas.
Bogotá cuenta con una política pública específica para esta población, lo que permite articular acciones con sectores como salud, educación y desarrollo económico. “Todas las entidades ponemos nuestro granito de arena para garantizar sus derechos”, indicó Lozano.
La funcionaria reiteró que el objetivo central consiste en reducir el estigma. “Este es un espacio seguro, libre de discriminación y totalmente confidencial. Nos interesa acompañarlas en su proyecto de vida”, afirmó.
Prevención, información y llamado a participar
Frente a los prejuicios sobre infecciones de transmisión sexual, Lozano aclaró que muchas mujeres cuentan con amplia información en salud y prevención. Además, la Secretaría entrega condones y material educativo para promover prácticas seguras.
“Independientemente de a qué nos dediquemos, todas tenemos derecho a una vida libre de violencias”, subrayó. También recordó que muchas mujeres sostienen a sus familias con esta actividad y, en varios casos, mantienen en reserva su ocupación ante su entorno cercano.
Finalmente, invitó a quienes aún no conocen la estrategia a acercarse a la sede física ubicada en la calle 27A #24-30 o comunicarse a la línea de WhatsApp 305 816 2919 para recibir orientación. “Bogotá tiene una política pública que busca acompañarlas sin juzgar y garantizar sus derechos”, concluyó.















