Usuarios del sistema masivo de transporte TransMilenio denunciaron el incremento de ventas informales y la invasión del espacio peatonal en el sector del Portal de Suba, situación que, aseguran, está afectando gravemente la movilidad, la seguridad y la convivencia en la zona.
Según los ciudadanos, en las últimas semanas ha aumentado considerablemente el número de vendedores ambulantes en los alrededores del portal, al punto que “ya no hay por dónde caminar”. La congestión en el espacio público se presenta principalmente en las entradas y salidas de la estación, así como en los andenes contiguos.
A esta problemática se suma, de acuerdo con los denunciantes, la falta de control frente a motocicletas y bicitaxis que circulan por zonas peatonales, generando riesgo para adultos mayores, niños y personas con movilidad reducida. Los usuarios afirman que algunos conductores irrespetan el espacio destinado exclusivamente para peatones, obligándolos incluso a desplazarse por la vía vehicular.
Además, la comunidad advierte que el desorden y la ocupación indebida del espacio público están generando problemas de inseguridad en el sector. Señalan que la aglomeración dificulta la visibilidad y el control, lo que facilitaría hurtos y otras situaciones que afectan a quienes transitan diariamente por el lugar. “Es imposible transitar con tranquilidad. Entre las ventas, los bicitaxis y las motos, el peatón quedó sin espacio y la inseguridad aumenta”, expresó uno de los afectados.
Llamado urgente a las autoridades
Ante esta situación, quienes diariamente llegan y salen del Portal de Suba hicieron un llamado urgente a la Defensoría del Espacio Público, a la Policía Metropolitana de Bogotá y a la Alcaldía Local de Suba, para que adelanten operativos de control, recuperación del espacio público y refuercen la presencia institucional en la zona.
Los ciudadanos solicitan mayor vigilancia, organización del comercio informal y control efectivo a los vehículos que invaden las zonas peatonales, con el fin de garantizar la seguridad y mejorar la movilidad en uno de los puntos con mayor flujo de pasajeros en la localidad. La comunidad espera una pronta intervención que permita restablecer el orden, reducir la percepción de inseguridad y brindar condiciones dignas para los miles de usuarios que diariamente utilizan este importante nodo de transporte en el noroccidente de Bogotá.















