La Alcaldía de la ciudad expidió el Decreto 117 de 2026, una nueva normativa que pretende reorganizar el uso del espacio público bajo un modelo que combine el orden urbano con la inclusión social de los vendedores informales.
El concejal David Saavedra explicó que esta medida hace parte de la estrategia de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, denominada “Revolución del Orden”, con la que se busca mejorar la convivencia en calles y espacios comunes.
“El Distrito le va a poner fin al caos que hoy vivimos en el espacio público, garantizando la convivencia entre vendedores, peatones y hasta vehículos de emergencia”, aseguró el cabildante.
Dos tipos de zonas para organizar la ciudad
El decreto establece la creación de dos tipos de áreas. Por un lado, las Zonas de Manejo Especial, donde no se permitirá la venta informal por razones de seguridad. La Secretaría Distrital de Seguridad definirá estas zonas e incluirá sectores cercanos a estaciones de policía, instalaciones militares, embajadas y despachos judiciales.
Por otro lado, el Distrito creará las Zonas de Aprovechamiento Económico, espacios donde permitirá la actividad de vendedores informales bajo condiciones reguladas. El Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público delimitará estas áreas.
Enfoque social para vendedores informales
Uno de los puntos clave de la normativa es su enfoque social. Según explicó Saavedra, el Distrito reubicará a los vendedores que deban salir de zonas restringidas en espacios autorizados, evitando que queden sin alternativas de sustento.
Ahora bien, de acuerdo con el Instituto para la Economía Social, en la ciudad hay cerca de 20 mil vendedores informales, quienes también podrán acceder a programas de formación laboral, apoyo institucional y servicios sociales del Distrito.
El concejal destacó que el decreto fue construido con participación de distintos actores, incluyendo organizaciones de vendedores y gremios, lo que permitió incorporar sus necesidades en la formulación de la política.
Por último, con esta medida, el Distrito busca recuperar el espacio público sin desconocer la realidad económica de miles de familias que dependen del comercio informal en Bogotá.















