La Fiscalía avanzó contra una estructura criminal que sembró violencia en Soacha. En un operativo judicial, el ente acusador llevó ante los jueces a 12 personas señaladas de integrar la banda ‘Los Vida Nueva’, relacionada con una serie de homicidios y el control del tráfico local de drogas en la Comuna 2 del municipio.
Las autoridades vinculan a este grupo con seis asesinatos ocurridos entre 2024 y 2025, además de una dinámica criminal orientada a dominar el territorio para la venta de estupefacientes. Con estas acciones, la organización buscó consolidar su poder a través de la intimidación armada.
Entre los procesados figuran dos presuntos cabecillas: Esteban Mauricio Romero Benavides, alias ‘El Gato’, y Jairo de Jesús Valle Tejedor, alias ‘Cachaco’. Este último continuó dirigiendo actividades delictivas pese a permanecer privado de la libertad por otros procesos.
Órdenes desde prisión y uso de menores
De acuerdo con la investigación, ‘El Gato’ y ‘Cachaco’ habrían suministrado las armas y dado las órdenes para cometer los homicidios, con el objetivo de mantener el control del microtráfico en la zona. Así, la estructura operó bajo una jerarquía definida y con roles específicos.
Además, la Fiscalía estableció que la banda utilizó a menores de edad para transportar, distribuir y vigilar el expendio de drogas, una práctica que agravó la conducta criminal y el impacto en la comunidad.
Junto a los cabecillas, las autoridades judicializaron a Jorge Antonio Ramírez López, Jhoan Sebastián Gaitán Castro, Andrés Felipe Cante Martínez, Lubin Andrés Rodríguez Lombana, Gerardo Palacios Molina, Joan Sebastián Ramírez Correal, Carlos Mario Polo Medina, Sebastián de la Hoz Díaz, José Israel Ordoñez Durán y Jhon Edixon López, quienes presuntamente actuaban como expendedores y sicarios.
Delitos imputados y resultados de los operativos
A la banda no solo la relacionan con seis homicidios consumados. Las autoridades también le atribuyen cuatro intentos de asesinato, en los que las víctimas sobrevivieron a ataques con arma de fuego.
Por estos hechos, una fiscal de la Seccional Cundinamarca imputó cargos por homicidio agravado, tentativa de homicidio, concierto para delinquir, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y uso de menores para la comisión de delitos. Ninguno de los procesados aceptó los cargos.
Finalmente, un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario para los 12 implicados. Durante los allanamientos en Soacha, las autoridades incautaron cuatro armas de fuego, 24 cartuchos calibre 38, un kilo y medio de base de coca, 739 cápsulas de bazuco, cinco celulares y un vehículo, elementos clave para el avance del proceso judicial.

















