La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) reforzó su capacidad de respuesta frente a los incendios forestales que se han registrado durante la temporada seca en el departamento. El operativo combina apoyo aéreo y brigadas especializadas en tierra para atender las emergencias en zonas de difícil acceso.
A través de un helicóptero equipado con el sistema Bambi Bucket, operado mediante un convenio con la Gobernación de Cundinamarca y financiado por la CAR, se han realizado 50,6 horas de vuelo y 368 descargas de agua, que representan más de 37.950 galones utilizados para combatir los incendios.
La aeronave ha intervenido principalmente en La Vega, Villeta, Sasaima, Útica, Topaipí, Nilo y Quebradanegra, donde las condiciones del terreno dificultan el acceso de los equipos terrestres.
El operativo aéreo ha sido complementado por las 14 brigadas forestales de la CAR, que durante agosto y septiembre participaron en la atención de 22 emergencias consideradas críticas. Los equipos realizaron labores de control y liquidación del fuego, además de instalar piscinas de abastecimiento para apoyar las operaciones del helicóptero.
De acuerdo con la CAR, en lo corrido de 2026 se han registrado 570 incendios forestales en su jurisdicción, con cerca de 3.144 hectáreas afectadas. Agosto fue el mes con mayor número de emergencias, con 269 incendios, seguido de septiembre, que acumulaba 133 casos en los primeros 20 días.
Entre los municipios con mayor número de incendios se encuentra Soacha, con 77 eventos. En cuanto a la superficie afectada, los mayores registros corresponden a Guaduas, con 342,5 hectáreas; Nilo, con 278; Yacopí, con 237,5; y Sibaté, con 215,8 hectáreas.
La CAR señaló que mantendrá activa su capacidad operativa mientras continúen las condiciones secas y llamó a la ciudadanía a reportar de manera inmediata cualquier quema abierta o actividad que pueda generar nuevos incendios forestales.





