Con el fin de controlar y reducir el riesgo de incendios forestales y otras emergencias ambientales derivadas de malas prácticas y conductas por fuera de la ley, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR fortaleció sus operativos de alto impacto con cuadrillas de brigadistas entrenados para evitar nuevos y mayores incidentes.
En el marco de la Ruta de Preparación Climática la entidad dispuso el acompañamiento de brigadistas en los operativos de alto impacto liderados por la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental – UIGA con el apoyo de la Fuerza Pública para hacer frente a la actividad de quemas a cielo abierto para la obtención de carbón vegetal.
Prueba de ello es la más reciente acción de la UIGA en el municipio de Guachetá, en Cundinamarca, en la que participaron el Grupo de Caballería Mediano No. 13 del Ejército, el equipo de Contrainteligencia, Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, con el fin de poner freno a las quemas ilegales en esta zona de la jurisdicción.
Durante la diligencia adelantada en la vereda Ranchería, las autoridades identificaron 6 pilas en combustión donde ardían piezas de retal de madera en un volumen aproximado de 76 metros cúbicos, algunas de las cuales contenían metales como puntillas, tornillos y alambres, lo cual genera emisiones altamente contaminantes al contacto con el fuego.
“Las quemas a cielo abierto generan alta afectación a los ecosistemas y a la salud de las personas. Por ello, desde la CAR hemos dispuesto el acompañamiento de brigadistas entrenados para apoyar las labores que permitan controlar incendios forestales y otras emergencias”, explicó el subdirector de Autoridad Ambiental de la CAR, Bryan Guillermo Martínez.
El funcionario recordó que en este tipo de quemas se mezclan elementos que al momento de entrar en contacto con el fuego ocasionan gases y vapores y generan emisiones contaminantes de compuestos como material particulado, hidrocarburos aromáticos, compuestos orgánicos volátiles, compuestos irritantes como la acroleína, óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno, entre otras.
Teniendo en cuenta que se trata de una actividad de alto riesgo de incendio con potencial de generar emergencias ambientales de gran magnitud, la brigada de emergencias de la CAR realizó las labores de sofocación de las pilas en combustión.
Durante la diligencia, las dos personas que fueron encontradas realizando las quemas fueron capturadas y trasladadas hasta el municipio de Ubaté, para su correspondiente judicialización.









