Cerca de 3.100 toneladas de silo podrán producirse en 34 municipios de Cundinamarca a partir de los insumos entregados por la Gobernación para disponer de reservas de alimento para el ganado durante los periodos de menor disponibilidad de pasturas asociados a la variabilidad climática y al fenómeno de El Niño.
La Secretaría del Agrocampesinado distribuyó 136 toneladas de insumos forrajeros, mediante una inversión de $184.264.986, como parte de la estrategia de bancos de forraje que desarrolla el departamento para reducir la vulnerabilidad de los sistemas pecuarios ante épocas de déficit de alimento.
Los bancos de forraje permiten cultivar, cosechar y conservar material vegetal para utilizarlo posteriormente. Mediante el ensilaje, los productores transforman los cultivos forrajeros en alimento que puede almacenarse y suministrarse al ganado cuando disminuye la producción natural de las pasturas.
Insumos según las condiciones de cada territorio
La selección de los materiales se realizó de acuerdo con las características agroproductivas y los requerimientos de los municipios.
Anapoima, Anolaima, Cachipay, Guataquí, Vergara, La Vega, Apulo y Puerto Salgar recibieron maíz forrajero. En Arbeláez, Chaguaní, El Colegio, Fómeque, Gachetá, Pandi, Tena, Tibacuy y Venecia se distribuyó material de maíz para producción de forraje.
Cabrera, Cáqueza, Choachí, Fúquene, Guachetá, Lenguazaque, Pacho, Quipile, San Bernardo, Ubaque, Une y Zipacón recibieron material forrajero seleccionado según sus condiciones productivas, mientras que El Rosal, Facatativá y Sibaté fueron beneficiados con avena forrajera.
La distribución busca generar suficiente biomasa para su posterior conservación como silo y permitir que los productores planifiquen con anticipación la alimentación de sus animales durante las épocas de menor disponibilidad de pasturas.
Esta intervención se suma a las realizadas previamente en otros 27 municipios mediante la estrategia de bancos de forraje.
Con la producción proyectada de 3.100 toneladas de silo, Cundinamarca busca aumentar las reservas disponibles para la alimentación animal y ofrecer a los productores una herramienta para enfrentar los efectos de la variabilidad climática sobre sus sistemas pecuarios.
Fuente: Oficina de Prensa Gobernación de Cundinamarca









