El histórico guardameta David Ospina confirmó este martes 3 de noviembre el final de su brillante carrera deportiva tras dos décadas de trayectoria profesional. El arquero antioqueño, dueño de un legado inigualable custodiando el arco de la Selección Colombia durante diecinueve años, tomó la difícil decisión debido a persistentes molestias físicas en su codo. Con un registro de 131 partidos disputados vistiendo la camiseta tricolor, su historia con el combinado nacional se consolida como una de las páginas más doradas en la historia del balompié de nuestro país.
Su reciente etapa estuvo marcada por el esfuerzo constante por recuperarse tras su paso por el Al Nassr y un posterior fichaje por el Atlante de México que no pudo concretarse oficialmente en el campo. Acompañado por el cariño incondicional de sus seres queridos y un profundo agradecimiento reflejado en un emotivo mensaje en redes sociales, el arquero recordó sus inicios en las canchas de barrio. De esta forma, el referente cafetero cierra un ciclo memorable que incluyó pasos destacados por Atlético Nacional, Niza, Arsenal, Napoli y la representación nacional en citas orbitales.
Un legado de gratitud y amor eterno bajo los tres palos
A través de sus palabras de despedida, el guardameta prefirió enfocar su mensaje en la gratitud hacia el deporte que marcó cada instante de su vida personal y profesional. Recordó con emoción el instante en que decidió ponerse los guantes por primera vez, reconociendo que la realidad superó con creces todos los sueños de su infancia. Asimismo, extendió su reconocimiento a sus padres, a su hermana, a su esposa y a sus hijos, pilares fundamentales durante los momentos más complejos de su carrera en los campos de juego.
El arquero también dedicó emotivas líneas para exaltar a los clubes que defendió con orgullo y a los compañeros que se convirtieron en su segunda familia a lo largo de los años. Al escuchar las señales de su cuerpo, el histórico número uno nacional da un paso al costado con la tranquilidad de haberlo dado todo por el escudo tricolor. El fútbol colombiano despide a un referente indiscutible, cuyo nombre quedará grabado para siempre en la memoria de la afición y en la historia grande del deporte continental.












