El tramo de la Avenida Ciudad de Cali entre las calles 132 y 140, un importante corredor vial en la localidad de Suba, se ha convertido en un foco de preocupación para los residentes debido al notable aumento de habitantes de calle, el auge del microtráfico y una creciente ola de inseguridad.
Invasión del espacio público y nido de delincuencia
La presencia de esta población en condición de calle se ha intensificado, estableciendo «cambuches» improvisados directamente sobre los andenes, obstaculizando el paso peatonal. Según denuncian los vecinos, la zona se ha deteriorado rápidamente, siendo ahora un punto de venta y consumo de sustancias psicoactivas a plena luz del día.
«La situación es crítica. Ya no solo es un problema social, sino de seguridad. Hay venta de droga y los robos son constantes para quienes transitamos por aquí», comenta un residente del sector que prefiere mantener el anonimato por temor a represalias.
Madrugadas y noches de riesgo
Las horas nocturnas y la madrugada son consideradas las más peligrosas. Muchos de los habitantes de calle que pernoctan en los humedales aledaños salen a la vía principal en busca de alimentos, rompiendo bolsas y contenedores de basura, lo que ha generado un grave problema de salubridad y desorden en el espacio público.
Los transeúntes, incluidos aquellos que regresan tarde de sus trabajos o salen muy temprano en la mañana, se han convertido en las principales víctimas de robos a manos de esta población y de delincuentes que aprovechan el caos.
Ausencia de autoridad: El principal reclamo
El punto de mayor frustración para la comunidad es la falta de presencia policial efectiva. A pesar de las constantes quejas, los vecinos aseguran que no existen suficientes rondas de vigilancia en la zona para controlar la situación.
«Necesitamos que las autoridades hagan más que venir de vez en cuando. La falta de rondas les da vía libre a los ladrones y microtraficantes. Nos sentimos desprotegidos», afirma otro habitante.
Llamado urgente a la Administración Distrital
Por lo tanto, la comunidad de Suba exige una intervención integral e inmediata a las autoridades distritales y locales. Específicamente, piden un aumento en la seguridad con patrullajes constantes y, simultáneamente, la implementación de programas sociales efectivos para la población habitante de calle. Con este enfoque doble, buscan su resocialización y una solución de fondo que, en última instancia, permita recuperar la tranquilidad y la seguridad de uno de los corredores viales más concurridos de la localidad.











