En desarrollo de operaciones de control y vigilancia contra el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), realizó la incautación de ocho ejemplares de fauna silvestre en los municipios de Sasaima y Girardot, los cuales se encontraban en lugares utilizados para actividades turísticas.
Tres loros frente amarillos y una guacamaya fueron incautados en Sasaima, mientras que en Girardot fueron recuperadas una tortuga morrocoy, una guacamaya bandera y un loro frente amarillo. Los animales eran expuestos de manera permanente a la interacción con visitantes.
Aunque los animales no se ubicaron dentro de jaulas pequeñas, los equipos técnicos de las direcciones regionales Alto Magdalena y Gualivá evidenciaron que su comportamiento natural había sido alterado debido a la exposición permanente a los turistas y al suministro de alimentos diferentes a los que corresponden a su dieta natural.
“Se encontraban en una situación de semicautiverio, es decir, la continua interacción entre el ser humano y estas especies afectó sus condiciones naturales de alimentación y de vida”, afirmó Fabian Vargas, director de la CAR, Regional Gualivá.
Durante la inspección también se encontraron fotografías y videos en los que las aves aparecían interactuando directamente con los visitantes, evidenciando que los ejemplares eran utilizados como parte de la experiencia ofrecida por los establecimientos, que incluso lo promovían a través de plataformas digitales.
La Corporación continuará fortaleciendo los operativos frente a la tenencia, comercialización, exhibición y aprovechamiento ilegal de fauna silvestre, e invita a la ciudadanía a no comprar, mantener ni promover actividades que involucren animales silvestres como parte de experiencias turísticas.
Fuente: Oficina de Prensa CAR Cundinamarca












