Una intervención ambiental permitió recuperar este importante espacio de la UPZ Tibabuyes, beneficiando a más de 28.000 habitantes y dejando un mensaje: conservar los parques también es responsabilidad de la ciudadanía.
Entre residuos, zonas deterioradas y la necesidad de recuperar espacios para el encuentro comunitario, el Parque Piloto de Suba fue escenario de una jornada que buscó cambiar la imagen del lugar y, al mismo tiempo, generar conciencia sobre la importancia de proteger los espacios públicos de Bogotá.
Ciudadanos, voluntarios y representantes del sector privado participaron en una actividad liderada por Culligan Colombia, que incluyó labores de limpieza, recolección de residuos, reciclaje y educación ambiental.
La intervención tuvo como uno de sus principales objetivos recuperar un espacio utilizado diariamente por miles de personas de los barrios Villamaría, Sabana de Tibabuyes y Compartir. El parque, además, se encuentra rodeado por más de 15 instituciones educativas, por lo que niños, jóvenes y familias hacen uso permanente de sus zonas y senderos.
Más de 28.000 habitantes se beneficiarán con esta recuperación
Más de 28.000 habitantes podrán disfrutar de este espacio recuperado, que ahora busca ofrecer un lugar agradable para caminar, practicar deporte, descansar y compartir en comunidad.
Pero la jornada dejó una reflexión que va mucho más allá de recoger residuos. Recuperar un parque no sirve de nada si después vuelve a llenarse de basura. Por eso, durante la actividad, los participantes aprendieron sobre la correcta separación de residuos, la economía circular y el cuidado del agua.
Los organizadores entregaron el material aprovechable que recogieron durante la jornada a un reciclador de oficio, con lo que reconocieron la importante labor que realizan estos trabajadores para recuperar materiales y contribuir al cuidado del medioambiente.
En una localidad como Suba, donde habitan más de 1,3 millones de personas, conservar los parques y zonas verdes representa un desafío que requiere la participación de todos. Las autoridades tienen la responsabilidad de mantener estos espacios, pero los ciudadanos también pueden contribuir evitando arrojar basura, recogiendo los residuos de sus mascotas, protegiendo las zonas verdes y enseñando a las nuevas generaciones a respetar lo que es de todos.
La recuperación del Parque Piloto demuestra que una acción colectiva puede transformar un espacio, pero también plantea un reto para la comunidad: mantenerlo limpio y en buenas condiciones.
Porque un parque cuidado no solo mejora el paisaje. También representa un lugar más digno para los niños, más agradable para las familias y un espacio donde la comunidad puede volver a encontrarse.









