Miguel Ángel Olarte, candidato a la Cámara de Representantes por Bogotá con el número 117 de la coalición »Bogotá entre todos», llegó a los micrófonos de Suba Alternativa con una propuesta que nace de la experiencia y no del discurso: transformar la educación pública fortaleciendo su estructura administrativa para devolverle a los colegios su verdadero propósito pedagógico.
Con más de 14 años en el sector público y una trayectoria reciente en la Secretaría de Educación de Bogotá, Olarte explicó que uno de los principales problemas del sistema educativo es que los rectores, pese a su alta formación académica, se ven obligados a asumir cargas administrativas, financieras y jurídicas que los alejan del aula y de la calidad educativa.
“Hoy tenemos rectores pensando más en contratos, tutelas y presupuestos que en proyectos pedagógicos. Eso no es justo ni eficiente”, señaló el candidato, quien fue parte del equipo que acompañó a instituciones educativas en procesos de planeación, acreditación y fortalecimiento institucional.
Una reforma que libera a los rectores y mejora la calidad
La propuesta de Olarte plantea la creación de una coordinación o vicerrectoría administrativa en los colegios públicos, una figura de planta dedicada exclusivamente a la gestión financiera y legal. Con esta medida, los rectores podrían enfocarse en liderar procesos educativos, innovación pedagógica y cierre de brechas académicas.
El proyecto, que ya ha sido socializado con rectores y directivos docentes, contempla la creación de más de 400 cargos administrativos, fortaleciendo la capacidad institucional del Estado y evitando que los directivos enfrenten sanciones por errores administrativos derivados de la sobrecarga de funciones.
“Muchos rectores hoy viven con miedo de firmar, porque toda la responsabilidad fiscal recae sobre ellos. Así no se puede exigir excelencia educativa”, afirmó.
Cerrar la brecha entre lo público y lo privado
Olarte fue enfático en señalar que Bogotá no puede seguir teniendo solo unos pocos colegios públicos de élite, mientras la mayoría enfrenta limitaciones estructurales. Para él, el problema no es la falta de presupuesto, sino la forma en que se gestiona.
“Si todos los colegios funcionan bajo el mismo sistema y reciben recursos similares, ¿por qué solo 10 o 12 son referentes de calidad? La diferencia está en la gestión”, cuestionó.
Como egresado de la educación pública y padre de familia, aseguró que su compromiso con la educación no es electoral, sino personal y técnico. “Mi hija estudia en colegio público. Yo vengo de colegio público. No hablo desde el escritorio, hablo desde la experiencia”, dijo.
Educación con visión de país
Más allá de Bogotá, el candidato insistió en que esta propuesta puede convertirse en un modelo nacional, replicable en otras regiones del país. Desde la Cámara de Representantes, su objetivo es impulsar una legislación que dignifique la labor educativa, fortalezca la administración escolar y garantice igualdad de oportunidades sin importar el barrio o la localidad.
“Esta no es solo una campaña, es una causa. La educación pública necesita orden, respaldo institucional y decisiones valientes”, concluyó Olarte.
















