Las autoridades investigan un grave hecho de violencia ocurrido al interior de una institución educativa de Bogotá, donde un estudiante ingresó presuntamente con un arma de fuego y disparó contra una compañera de 15 años, quien permanece hospitalizada bajo observación médica.
El caso ocurrió mientras los alumnos se encontraban en clase. De acuerdo con las primeras versiones, el menor habría advertido que le dispararía a la adolescente. Ella no tomó en serio la amenaza al pensar que era una broma, pero segundos después el joven accionó el revólver y la bala impactó sus piernas.
La estudiante recibió atención de emergencia y fue trasladada al Hospital de Kennedy, donde los especialistas evalúan la gravedad de sus lesiones. Según la información conocida hasta el momento, el proyectil permanece alojado en una de sus extremidades.
Familia exige justicia
La madre de la adolescente aseguró que su hija le relató lo sucedido desde la habitación del hospital.
«El muchacho puso una alarma y mi hija estaba mirando hacia el frente. Después él se lanzó al piso y, en ese momento, ella sintió el impacto. Lo único que alcanzó a decir fue: ‘No siento mis piernas'», contó la mujer.
La familiar pidió que las autoridades esclarezcan lo ocurrido y que el caso no quede en la impunidad. Además, cuestionó los controles de seguridad en los colegios y expresó su preocupación por la facilidad con la que un estudiante logró ingresar un arma de fuego al plantel.
También afirmó que, hasta el momento, no ha recibido acompañamiento por parte de la institución educativa ni de la Secretaría de Educación.
Investigan cómo llegó el arma al colegio
La Policía confirmó la aprehensión del estudiante señalado de accionar el arma. El menor permanece en una Unidad de Reacción Inmediata (URI) para adolescentes, donde avanza el proceso judicial.
De manera preliminar, las autoridades establecieron que el revólver pertenecería al padre del adolescente, quien sería integrante de la Policía Nacional. Ahora, la investigación busca determinar cómo el arma salió de su lugar de custodia, llegó al colegio y fue utilizada dentro del salón de clases.
Mientras avanzan las diligencias, los investigadores recopilan testimonios y demás elementos probatorios para establecer las responsabilidades y esclarecer uno de los hechos más graves registrados recientemente en una institución educativa de la capital.











