La concejal Diana Diago alertó sobre el preocupante aumento de robos de celulares en Bogotá, especialmente en la localidad de Suba, que encabeza la lista con 3.804 casos registrados en 2024. Además de la alarmante cifra de hurtos, Diago denunció que en las zonas con más robos, como Suba, Engativá, Chapinero, Kennedy y Usaquén, existe una preocupante falta de herramientas de vigilancia, ya que 556 cámaras de seguridad están fuera de servicio.
En el informe presentado por la Secretaría de Seguridad a la concejal Diago, las localidades más afectadas por el robo de celulares son Engativá con 3.869 casos, Chapinero con 3.525, Kennedy con 3.475 y Usaquén con 2.673. Sin embargo, lo que llama más la atención es que en estos lugares clave de la ciudad, la infraestructura para combatir el delito está debilitada debido a que las cámaras de vigilancia no están funcionando correctamente, lo que dificulta las labores de prevención y captura de los delincuentes.
Suba, con 117 cámaras fuera de servicio de un total de 495, es una de las localidades que más sufre de este problema. Engativá y Kennedy siguen con 130 y 164 cámaras inoperativas, respectivamente. Este déficit en la tecnología de vigilancia, que se podría considerar como una de las herramientas más importantes para garantizar la seguridad, deja a la Policía de Bogotá sin el material necesario para enfrentar el creciente problema de la delincuencia.
La concejal Diana Diago no solo expresó su preocupación por la falta de cámaras, sino también por la cifra alarmante de más de 38.000 robos de celulares en Bogotá durante el último año. La cifra es tan impactante que, según Diago, equivale a la cantidad de personas que caben en el estadio El Campín, lo que resalta la magnitud del problema. La cabildante también denunció la falta de optimización en los canales de denuncia, lo que contribuye a que los robos continúen sin castigo.
Diago no dudó en criticar la administración del alcalde Galán y su secretario de seguridad por no haber logrado frenar este fenómeno criminal. Según la concejal, los delincuentes siguen operando con total impunidad, mientras que los ciudadanos pierden la confianza en las instituciones encargadas de su protección. «El crimen está desbordado y los ciudadanos ya no saben a quién recurrir», afirmó Diago.
A pesar de las promesas de campaña de Galán, la situación de inseguridad en Bogotá sigue siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Diago recalcó que la seguridad no debe medirse solo en estadísticas, sino también en la percepción de la comunidad. Según ella, la sensación de miedo y vulnerabilidad se ha apoderado de los habitantes de Suba y otras localidades, dejando en evidencia la falta de liderazgo y acción efectiva por parte de las autoridades para enfrentar este grave problema.
