Residentes del barrio Cantalejo, en la localidad de Suba, atraviesan una crítica situación que, según denuncian, se ha convertido en un verdadero calvario nocturno desde hace más de seis meses. Los hechos se registran específicamente en la calle 162B con carrera 56, donde la tranquilidad del sector se ha visto gravemente afectada por constantes episodios de contaminación auditiva.
De acuerdo con la comunidad, durante las noches —especialmente los fines de semana— un grupo de personas, señaladas como de comportamiento sospechoso, estaciona vehículos con potentes equipos de sonido, reproduciendo música a alto volumen por varias horas. Esta situación ha generado un profundo malestar entre los habitantes, quienes aseguran no poder descansar adecuadamente.
Aunque la Policía adscrita a la estación de Suba atiende los llamados ciudadanos, los residentes afirman que las medidas han sido insuficientes. “Cuando llegan los uniformados, bajan la música, pero apenas se van, todo vuelve a lo mismo”, denuncian vecinos del sector, quienes sienten que las acciones no han logrado una solución definitiva.
La comunidad hace un llamado urgente a la Alcaldía Local de Suba, la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá, la Secretaría Distrital de Ambiente y a la Policía, para que se implementen medidas contundentes como la inmovilización de vehículos y el decomiso de equipos de sonido, con el fin de frenar esta problemática.
Los habitantes aseguran estar cansados y desesperados, ya que el ruido constante no solo afecta su descanso, sino también su salud y calidad de vida. La situación es especialmente crítica para adultos mayores y personas enfermas, quienes no soportan los altos niveles de ruido.
Finalmente, la comunidad insiste en la necesidad de una intervención efectiva por parte de las autoridades, que permita garantizar el derecho al descanso y devolver la tranquilidad a este sector del norte de Bogotá.















