La Selección Colombia se consagró campeona del Sudamericano Sub-17 tras una actuación magistral que culminó en un 4-0 contundente frente a Argentina. El equipo nacional, liderado por un ataque implacable, dominó las acciones en la Cancha Conmebol de Luque, donde Miguel Agámez se destacó con un doblete, acompañado por los goles de Matías Caicedo y José Escorcia. Esta victoria no solo significó el título continental, sino una exhibición de superioridad técnica y física que dejó sin respuestas a la albiceleste, que terminó el encuentro con ocho jugadores debido a las expulsiones de Mendizabal, Alcaraz y Escobar.
El inicio del compromiso estuvo marcado por la paridad y algunas dificultades externas, incluyendo una interrupción técnica por el apagón de las luminarias que detuvo el juego. Argentina intentó imponer condiciones con aproximaciones de Giovanni Baroni y Simón Escobar, cuyos remates exigieron al máximo al portero colombiano Luigi Ortiz. Sin embargo, la resistencia tricolor se mantuvo firme hasta que, al borde del descanso, un remate de Miguel Agámez que no pudo contener el guardameta Valentín Reigia rompió la paridad, dándole a Colombia una ventaja psicológica clave antes de regresar a los vestuarios.
Un segundo tiempo arrollador para asegurar el título continental
Al retornar al campo, la Selección Colombia exhibió un despliegue ofensivo arrollador que desarticuló por completo la estructura defensiva del conjunto argentino. A los 53 minutos, Matías Caicedo amplió la cuenta con un certero cabezazo que superó la resistencia del arquero rival, y poco después, Miguel Agámez firmó su doblete personal con un potente testarazo tras un centro preciso de José Escorcia. Este 3-0 parcial desmoronó la moral de los dirigidos por Diego Placente, quienes perdieron el control emocional y táctico frente a un equipo tricolor que se mostró implacable en cada una de sus transiciones ofensivas.
El tramo final del partido fue un monólogo de la escuadra nacional, que aprovechó la superioridad numérica ante una Argentina diezmada por las tarjetas rojas mostradas por el juez central. José Escorcia selló el marcador con una acción individual donde eludió al arquero Reigia para empujar el balón al fondo de la red, concretando el 4-0 definitivo. Con este triunfo categórico, el seleccionado colombiano celebra su segundo título en la categoría Sub-17, cerrando un proceso brillante que reafirma el talento de sus nuevas generaciones en el firmamento del fútbol sudamericano.














