En medio de los avances de la troncal de la avenida 68, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció una medida clave para aliviar la movilidad en el sur de la ciudad: a partir de julio entrarán en operación dos carriles paralelos a la Autopista Sur en sentido occidente-oriente.
El anuncio se dio tras un recorrido de verificación en las obras del puente de Venecia, donde el mandatario estuvo acompañado por el director del Instituto de Desarrollo Urbano, Orlando Molano. Durante la visita, las autoridades reconocieron los impactos que han generado las intervenciones en la zona, especialmente para residentes y conductores.
Según explicó el alcalde, la habilitación de estos carriles permitirá a los vehículos continuar su recorrido por la Autopista Sur sin necesidad de desviar su trayecto por el barrio Venecia, reduciendo así la congestión y las molestias para la comunidad.
Puente de Venecia, en recta final
En cuanto al puente de Venecia, una de las estructuras más importantes del proyecto, el Distrito confirmó que su ejecución ya alcanza el 85 %. Este avance contrasta con el bajo progreso que tenía a inicios de 2024, cuando la actual administración asumió el proyecto.
La obra contempla tres ramales con una extensión cercana a un kilómetro y está diseñada para soportar tanto el tránsito de buses de TransMilenio como de vehículos particulares. Además, contará con varios niveles de circulación que optimizarán el flujo vehicular en este punto crítico de la ciudad.
Desde el IDU se informó que actualmente se adelantan trabajos como la fundición del tablero, instalación de barandas y construcción de accesos, con más de 700 trabajadores en obra. La meta es habilitar el puente en diciembre de este año.
Proyecto avanza hacia su entrega total
El grupo 1 de la avenida 68 ya supera el 62 % de ejecución, mostrando un avance significativo frente a lo encontrado en 2024. Este tramo incluye ciclorruta, estaciones de TransMilenio, pasos peatonales y nueva infraestructura vial.
La administración distrital destacó que la agilización de trámites y permisos ha sido clave para acelerar el proyecto, reduciendo tiempos en cerca de un 40 %. La entrega completa de este corredor está proyectada para el año 2027.
Con estas acciones, el Distrito busca mitigar los impactos de la obra mientras se avanza en una de las intervenciones viales más importantes para Bogotá.















