Las autoridades investigan la brutal agresión contra María Quevedo, propietaria de una cafetería en la localidad de Usaquén. Comerciantes y vecinos del sector insisten en que la Fiscalía investigue el caso como un presunto intento de feminicidio, tras la violencia del ataque y las amenazas de muerte que, según testigos, profirió el presunto agresor.
De acuerdo con los relatos de quienes presenciaron los hechos, Jesús Acosta, extrabajador del establecimiento, atacó brutalmente a la mujer. Tras la agresión, varias personas intervinieron para auxiliar a la víctima y evitar que el hombre huyera antes de la llegada de la Policía.
Los testigos aseguraron que, incluso después de ser capturado por uniformados del cuadrante, el presunto agresor volvió a intimidar a María. Según un comerciante del sector, el hombre le gritó: “Voy a volver y te voy a matar, maldita”, una amenaza que, afirman, repitió tras la golpiza.
Los organismos de emergencia trasladaron a la víctima a un centro asistencial, donde los médicos le diagnosticaron una fractura en la nariz, múltiples hematomas en el rostro y lesiones en los ojos. La gravedad de las heridas motivó a comerciantes y residentes a insistir en que las autoridades investiguen el caso como un presunto intento de feminicidio y no como una simple agresión.
“Esto fue un intento de feminicidio. En los videos se observa que fueron más de 60 golpes dirigidos a la cara. Si ella no hubiera logrado protegerse, el desenlace habría podido ser fatal”, manifestó uno de los testigos.
Mientras María Quevedo se recupera, la cafetería permanecerá cerrada durante algunos días. Entretanto, vecinos y comerciantes organizaron una campaña de solidaridad: compraron los productos del negocio para evitar pérdidas económicas y anunciaron una jornada de recolección de fondos para ayudar a la víctima a reabrir su establecimiento una vez supere este difícil momento.








