La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó una medida preventiva en el municipio de Pacho luego de identificar obras de construcción que se desarrollaban dentro de la ronda de protección de la quebrada La Seca, una situación que podría generar impactos negativos sobre el recurso hídrico y el entorno ambiental.
La intervención se produjo tras una visita técnica realizada por funcionarios de la entidad, quienes encontraron estructuras en proceso de construcción ubicadas a menos de 10 metros del cauce de la quebrada. En el lugar, los funcionarios identificaron una placa de contrapiso terminada y otra en construcción, destinadas presuntamente a la edificación de viviendas.
Según la CAR, las obras se adelantaban en un predio rural y, al parecer, no contaban con los permisos o autorizaciones exigidos por las autoridades competentes.
Los especialistas advirtieron que este tipo de actividades en áreas de protección ambiental pueden afectar el comportamiento natural de la fuente hídrica, incrementar los riesgos de erosión y deteriorar la función ecológica que cumplen estas franjas destinadas a la conservación del agua.
Frente a los hallazgos, la autoridad ambiental suspendió las intervenciones y comenzó el análisis técnico y jurídico del caso para establecer las medidas administrativas que correspondan.
“Las rondas de protección existen para preservar las fuentes hídricas y garantizar su conservación. Cualquier actividad que altere estas áreas está prohibida por la normatividad ambiental vigente”, indicó el director regional Rionegro de la CAR.
Construir en zonas de protección hídrica pone en riesgo a nuestras quebradas y ecosistemas.
Desde la @CAR_Cundi frenamos una obra que no contaba con la licencia de construcción expedida por la autoridad competente, que se desarrollaba dentro de la ronda de protección de la… pic.twitter.com/3LE8nVcCdQ
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) May 30, 2026
La entidad recordó que la reglamentación establece una franja mínima de protección de 30 metros a cada lado de las quebradas, espacio en el que no se permite la construcción de viviendas, actividades agropecuarias, minería, disposición de residuos ni otras intervenciones que puedan poner en riesgo los ecosistemas.
Con esta actuación, la CAR reiteró su compromiso con la defensa de los recursos naturales y anunció que continuará ejerciendo vigilancia para evitar ocupaciones o intervenciones indebidas en zonas ambientalmente protegidas.











