La medida prohíbe a ministerios y entidades del Estado destinar presupuesto a celebraciones, banquetes, espectáculos y actividades exclusivamente festivas. La Presidencia de la República ordenó a los ministerios y entidades del Gobierno Nacional restringir el uso de recursos públicos para financiar celebraciones de Navidad y Año Nuevo.
La disposición quedó establecida en una circular firmada por el director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), Mateo Piñeros, y dirigida a los ministros y directores de departamentos administrativos.
De acuerdo con las instrucciones, las entidades públicas no podrán utilizar recursos del Estado para organizar recepciones, banquetes, fiestas o actividades de cierre de año cuya finalidad sea exclusivamente recreativa o festiva. Los presupuestos deberán destinarse al cumplimiento de las funciones institucionales y los objetivos de cada entidad.
La circular también prohíbe celebrar contratos o convenios para financiar este tipo de eventos. Esto incluye la contratación de servicios de alimentación, bebidas, decoración, espectáculos, alquiler de espacios y logística relacionada con las celebraciones.
Celebraciones voluntarias y sin presiones económicas
La directriz establece que, si los funcionarios desean realizar encuentros o celebraciones de Navidad y fin de año, estas deberán organizarse de manera voluntaria, sin imponer la asistencia ni exigir aportes económicos a servidores públicos o contratistas.
Además, las entidades deberán fortalecer los mecanismos de control y revisión presupuestal, contractual y administrativa para garantizar el cumplimiento de estas disposiciones.
Con esta medida, el Gobierno Nacional busca evitar que los recursos públicos sean utilizados en actividades de carácter festivo y priorizar su inversión en las responsabilidades y necesidades propias de las instituciones del Estado.












