El concejal Rolando González pidió que las obras de este corredor estratégico sean incluidas entre las inversiones prioritarias del presupuesto distrital, ante los problemas de movilidad que enfrentan diariamente los habitantes del noroccidente de Bogotá.
La vía Cota–Suba vuelve a ocupar un lugar en el debate sobre las grandes obras de infraestructura que necesita Bogotá. El concejal Rolando González, presidente de la Comisión de Hacienda del Concejo de Bogotá, solicitó que este proyecto reciba especial atención en la distribución de los recursos previstos para el último año de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán.
El llamado busca que las inversiones distritales se concentren en iniciativas que permitan responder a necesidades históricas de movilidad y conectividad. Para el cabildante, la intervención de este corredor debe hacer parte de las prioridades, teniendo en cuenta su importancia para los desplazamientos entre la capital y los municipios de la Sabana, especialmente Cota.
La vía Cota–Suba constituye una conexión fundamental para quienes se movilizan entre el noroccidente de Bogotá y los municipios aledaños. Su importancia no solo está relacionada con los viajes de carácter regional, sino también con los desplazamientos cotidianos de residentes, trabajadores, estudiantes y transportadores que utilizan este corredor.
Las dificultades de circulación en este sector pueden traducirse en mayores tiempos de viaje, congestión vehicular y complicaciones para el transporte de mercancías y la conexión con otros corredores principales. Por esta razón, la comunidad y los usuarios de la vía mantienen la expectativa de que se concreten soluciones de infraestructura que respondan al crecimiento de la movilidad en esta zona de la ciudad.
Un llamado que llega en medio de la discusión presupuestal
La petición de González se produce mientras el Distrito define las inversiones que marcarán el cierre del actual gobierno. Además de la vía Cota–Suba, el concejal mencionó la construcción del malecón del río Bogotá y la intervención de diferentes bajo puentes, espacios que requieren obras para mejorar sus condiciones urbanas y recuperar su entorno.
El planteamiento abre nuevamente el debate sobre la distribución de los recursos públicos y la necesidad de establecer cuáles proyectos tendrán prioridad durante la etapa final de la administración distrital.
Para Suba, el avance de la vía Cota–Suba representa un asunto de especial interés, debido a su impacto en la movilidad del noroccidente y en la conexión con Cundinamarca. Sin embargo, el anuncio de una prioridad presupuestal no significa que las obras estén aprobadas, financiadas en su totalidad o próximas a comenzar.
Por ahora, el llamado del concejal pone sobre la mesa una pregunta clave para los habitantes de este sector: ¿se traducirá la priorización de la vía Cota–Suba en recursos concretos, cronogramas y avances durante el último año del gobierno de Carlos Fernando Galán?












