Un operativo conjunto entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Fuerza Pública permitió desarticular una explotación ilegal de carbón en zona rural de Ráquira, Boyacá, donde además se registraron capturas y graves afectaciones ambientales.
Tras varios días de seguimiento, las autoridades llegaron hasta la vereda Firita Peña Arriba, donde sorprendieron a tres personas que realizaban extracción subterránea de carbón de manera mecanizada. Dos de ellas se encontraban dentro del socavón al momento de la intervención.
Las verificaciones técnicas confirmaron que la bocamina operaba sin permisos mineros ni ambientales, al no figurar en los planes exigidos por las autoridades, lo que evidencia su carácter ilegal.
Impacto directo al ecosistema
Durante la inspección, los expertos evidenciaron daños significativos en el suelo, con pérdida de la capa orgánica en un área cercana a 0,23 hectáreas, producto de la instalación de infraestructura como casetas, torres de descarga y zonas de maniobra.
De igual forma, la actividad provocó la eliminación de cobertura vegetal y la afectación de especies nativas, además de un deterioro visible del paisaje natural en la zona intervenida.
Autoridades advierten mano dura
Frente a estos hechos, la CAR ordenó la suspensión inmediata de las actividades y dejó a los responsables a disposición de la Fiscalía General de la Nación.
“El mensaje es claro: no vamos a permitir la minería ilegal. Estas prácticas generan un daño grave a los ecosistemas y a las comunidades”, reiteró el director de la entidad, Alfred Ballesteros.
Las autoridades aseguraron que continuarán intensificando los operativos para frenar este tipo de delitos ambientales en la región.















