Más de 25 municipios de Boyacá aún no cuentan con convenios vigentes con cuerpos de bomberos, una situación que preocupa a las autoridades ante el riesgo de incendios forestales y posibles problemas de abastecimiento de agua.
La alerta la hizo la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá, que pidió a los alcaldes activar o renovar cuanto antes los acuerdos con los organismos de socorro.
Según explicó el director de la entidad, José Ubaldo Castro Acosta, algunos municipios no suscribieron los convenios al comienzo del año, mientras que otros ya terminaron los acuerdos que tenían anteriormente.
Falta de convenios podría afectar la atención de emergencias
Castro Acosta recordó que contar con un cuerpo de bomberos operativo resulta fundamental para atender incendios forestales y otras situaciones de emergencia.
La falta de convenios también puede generar dificultades para los municipios vecinos. En caso de una emergencia, una localidad podría necesitar apoyo de otra que, al mismo tiempo, enfrente una situación similar.
“Muy seguramente, cuando el alcalde vea que no operativizó su convenio de bomberos, va a pedirle el favor al vecino, y el vecino probablemente también va a estar atendiendo emergencias en su territorio”, explicó el funcionario.
Ante este escenario, la presión podría trasladarse a la Gobernación de Boyacá, cuya capacidad también sería limitada si varias emergencias ocurren de manera simultánea.
Por eso, la Unidad de Gestión del Riesgo insiste en que los municipios todavía están a tiempo de solucionar esta situación y fortalecer sus sistemas locales de respuesta.
Boyacá cuenta con 53 cuerpos de bomberos
Actualmente, Boyacá cuenta con 53 cuerpos de bomberos, con los cuales la Unidad de Gestión del Riesgo articula diferentes acciones mediante la Delegación Departamental de Bomberos.
El funcionario señaló que trabajan de manera coordinada con el capitán Pablo Díaz y los demás integrantes de la delegación para facilitar el apoyo a los municipios que no cuentan con convenios vigentes.
Además, las autoridades promueven la creación de nuevos cuerpos de bomberos en las localidades que todavía no cuentan con esta capacidad operativa.
Castro Acosta reconoció que mantener estos organismos representa un esfuerzo económico para los municipios. Sin embargo, destacó que los recursos destinados a esta labor deben entenderse como una inversión en prevención.
“Es un esfuerzo económico que tiene que hacer el municipio, pero no se debe ver solamente como un gasto, sino como una inversión que puede ayudar a evitar gastos posteriores en la atención de una emergencia”, sostuvo.
90 municipios están en alerta por incendios forestales
Las condiciones climáticas actuales aumentan la preocupación de las autoridades. Para analizar el escenario, la Unidad tomó como referencia los antecedentes del fenómeno de El Niño registrado en 2024.
Durante ese periodo, 90 municipios de Boyacá registraron incendios forestales. Por esta razón, esa cifra funciona como una línea base para medir el riesgo actual.
“Como mínimo, 90 municipios están en alerta por la presencia de incendios forestales en su jurisdicción”, afirmó Castro Acosta.
Las autoridades advierten que las altas temperaturas, los fuertes vientos, la baja humedad y las condiciones secas del terreno pueden favorecer la aparición y propagación de incendios.
85 municipios podrían enfrentar problemas de abastecimiento de agua
El panorama también genera preocupación por la disponibilidad del recurso hídrico.
De acuerdo con la línea base de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, 85 municipios de Boyacá tuvieron algún nivel de desabastecimiento de agua durante el fenómeno de El Niño de 2024.
Algunas localidades enfrentaron racionamientos, mientras otras registraron la pérdida total del suministro.
Ante este antecedente, la entidad estima que al menos 85 municipios podrían presentar afectaciones en sus sistemas de abastecimiento de agua, tanto en zonas urbanas como rurales.
La situación podría agravarse cuando el fenómeno alcance su mayor intensidad.
Autoridades piden prepararse antes de las emergencias
Frente a este panorama, la Gobernación de Boyacá y la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo pidieron a los municipios no esperar a que ocurra una emergencia para comenzar a actuar.
Las administraciones deben revisar sus convenios con organismos de socorro, garantizar la operatividad de los cuerpos de bomberos y fortalecer sus planes de contingencia.
También deberán identificar alternativas para garantizar el suministro de agua si las fuentes habituales reducen significativamente sus caudales.
El llamado incluye a las autoridades de control, que deberán hacer seguimiento al cumplimiento de las responsabilidades municipales en materia de gestión del riesgo.
La prevención y la preparación serán claves para que Boyacá pueda responder de manera oportuna ante posibles incendios forestales y dificultades de abastecimiento de agua.









