La inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos en Bogotá. El concejal Samir Abisambra denunció que entre enero y febrero de 2026 se registraron 13.256 casos de hurto en la capital del país, una cifra que refleja la magnitud del problema.
De acuerdo con el cabildante, estas cifras indican que, en promedio, nueve personas son víctimas de robo cada hora en la ciudad. “Es una cifra demasiado alta de las que se reportan. El año pasado tuvimos reporte de más de 16.000 celulares robados en nuestra ciudad. Eso obviamente está causando gran preocupación y hoy la gente se siente muy insegura en Bogotá”, señaló.
Según los datos presentados por Abisambra, la localidad de Suba encabeza el listado de zonas más afectadas por el hurto callejero, situación que mantiene en alerta a residentes y comerciantes, quienes han reiterado llamados a las autoridades para fortalecer las estrategias de seguridad.
Ante este panorama, desde el Concejo Distrital se ha recomendado intensificar la vigilancia en los puntos críticos y combatir de manera contundente la comercialización de elementos robados, una de las principales dinámicas que alimenta este delito.
No obstante, el más reciente informe de la Secretaría de Seguridad muestra un panorama mixto. La entidad reportó que 9 de 11 delitos de alto impacto presentaron una disminución. En cuanto al hurto a personas, entre enero y marzo de 2025 se registraron 32.730 casos, mientras que en el mismo periodo de 2026 la cifra bajó a 30.862.
En medio de este contexto, la Alcaldía Mayor de Bogotá sancionó recientemente un acuerdo que busca fortalecer la seguridad ciudadana mediante el uso de tecnología en los frentes de seguridad. La medida contempla la identificación de puntos críticos, la creación de nuevos frentes de seguridad y la entrega de herramientas tecnológicas que permitan mejorar la comunicación y la capacidad de reacción de la comunidad.
Con esta estrategia, la administración distrital busca reforzar el trabajo conjunto entre ciudadanos y autoridades para enfrentar el delito, especialmente en sectores vulnerables como Suba, donde el hurto sigue siendo una de las principales problemáticas de seguridad.
















