Las emociones de la Copa Mundial de la FIFA 2026 alcanzaron un punto culminante con una cartelera repleta de récords históricos y contundencia ofensiva por parte de las potencias internacionales. En Kansas City, la vigente campeona Argentina arrancó la defensa de su corona con un sólido triunfo 3-0 sobre Argelia, en una noche mágica donde Lionel Messi firmó un espectacular triplete a los minutos 17, 60 y 76. Con este «hat-trick», el capitán albiceleste alcanzó la mítica cifra de 16 anotaciones en la máxima cita del balompié, igualando al alemán Miroslav Klose como el máximo artillero en toda la historia de la competición.
Por su parte, la subcampeona Francia también saldó con éxito su estreno en el MetLife Stadium al doblegar 3-1 a un aguerrido seleccionado de Senegal. El combinado galo logró destrabar el cerrojo africano en la etapa complementaria gracias a un doblete de su gran referente, Kylian Mbappé, y un tanto del joven Bradley Barcola al minuto 82, mientras que Ibrahim Mbaye anotó el descuento senegalés en el tiempo de reposición. La jornada europea la completó Noruega en la ciudad de Boston, imponiendo sus condiciones tácticas con un claro 4-1 frente a Irak, impulsada por un doblete en la primera mitad del atacante Erling Haaland.
Goles históricos y definiciones agónicas en el cierre de la jornada orbital
El compromiso entre noruegos e iraquíes dejó un matiz especial para la escuadra asiática a pesar de la dura derrota sufrida en territorio estadounidense. El delantero Aymen Hussein convirtió un fidedigno gol de cabeza al minuto 39 que significó la primera celebración de su país en una Copa del Mundo tras cuarenta años de ausencias en las redes del certamen. Sin embargo, la efectividad nórdica terminó por inclinar la balanza en el complemento con el festejo del zaguero Leo Østigård y un infortunado autogol del propio Hussein en los últimos suspiros del accidentado cotejo.
Finalmente, la acción se trasladó a la Bahía de San Francisco, escenario donde Austria selló un sufrido y festejado triunfo por 3-1 ante la debutante Jordania en su regreso orbital tras veintiocho años. El volante Romano Schmid adelantó a los europeos en la primera mitad, pero el atacante jordano Ali Olwan emparejó transitoriamente las acciones al minuto 50 tras culminar un contragolpe a pura velocidad. La paridad se rompió en el epílogo gracias a un gol en contra de Yazan Al-Arab y un cobro desde el punto de penalti ejecutado con solvencia por el experimentado Marko Arnautović en el tiempo de descuento.








